En nuestro último trekking al Ganeko dejamos dos cosas pendientes para hacer en btt: probar ese gran descenso desde el buzón y rodar por la Senda de la Fuente del Espino.

Dicho y hecho, nos plantamos una semana después en el aparcamiento del Parque de Mendikosolo en Arrigorriaga. Comenzamos la ruta en dirección al Consorcio de Aguas de Bilbao rodando por asfalto. Desde el primer momento ya estamos ascendiendo y en cuanto dejamos atrás las casas de Larrako el asfalto se convierte en grava.

Carretera que bordea el Consorcio de Aguas / #planbe

Carretera que bordea el Consorcio de Aguas / #planbe

Debemos rodear la repulsiva cantera de Rezola, que se está pasando el Plan Especial del Pagasarri por el arco del triunfo y ya amenaza con cargarse la zona de Bolintxu. Continuamos por pista hasta el collado de Pastorenkorta (486 m) y tras superar la barrera tomamos el camino que bordea el Pagasarri por su vertiente sur.

Encaramos este tramo, a ratos algo roto pero bastante ciclable, y vamos ganando metros hasta que llegamos al collado Erdikolanda desde donde rápidamente alcanzamos Muñagane. En este último collado dejamos a mano derecha el camino directo hacia Ganekogorta y seguimos la indicación que nos envía por la izquierda. Enseguida el camino asciende y se desvía de nuevo a la derecha (dirección Laudio), estrechándose y preparándonos para bordear este macizo.

Desvío hacia la la Fuente del Espino / #planbe

Desvío hacia la la Fuente del Espino / #planbe

Segundo desvío a la Fuente del Espino / #planbe

Segundo desvío a la Fuente del Espino / #planbe

La senda discurre a media ladera y debemos poner atención e ir con cuidado, porque es bastante estrecha y la caída a nuestra izquierda es importante. Eso sí, la sensación de pedalear por aquí con estas vistas es indescriptible.

Senda de la Fuente del Espino. Precaución por la caída / #planbe

Senda de la Fuente del Espino. Precaución por la caída / #planbe

Senda de la Fuente del Espino. Valle de Zollo / #planbe

Senda de la Fuente del Espino. Valle de Zollo / #planbe

Fuente del Espino / #planbeº

Fuente del Espino / #planbe

Dejamos atrás la Fuente del Espino y su estrecha senda y por fin llegamos al cordal del Kamaraka. En otra ocasión anterior, ya habíamos intentado esta subida pero partiendo desde Laudio y tuvimos que cancelarla por el mal tiempo. Cuando llegamos al mismo punto en el que nos tuvimos que dar la vuelta aquella vez y nos preparamos para una subida de esas de las de sufrir.

Seguimos la señal vertical que nos indica 2,4 km a la cima y nos plantamos en un camino de piedra suelta con un fuerte desnivel que nos costaba superar hasta empujando la bici. Tras varios zig-zags llegamos a la campa superior del macizo dando gracias por no haber sufrido una insolación. Quien esté entrenado y quiera un buen reto le propongo hacer esta subida sobre la bici y de una tirada. Tendrá mi respeto para siempre jeje… Habiendo dejado atrás lo más complicado, parece que con la brisa retomamos fuerzas y nos dirigimos hacia el buzón cimero.

Últimos metros antes de la cima / #planbe

Últimos metros antes de la cima / #planbe

Hemos tenido suerte y el buen día nos permite relajarnos unos minutos y sacar las fotos de rigor.

Cima Ganekogota / #planbe

Cima Ganekogota / #planbe

Desde aquí comienza un largo y continuo descenso de alrededor de 800 metros de desnivel negativo que pondrá a prueba nuestras muñecas y frenos. Nos dejamos caer por el camino que sube desde el Pagasarri y empieza la fiesta. Es inevitable cruzarse con algunos montañeros pero a pesar de la estrechez del camino, poniendo cada uno un poco de su parte cabemos todos. Este tramo del descenso es precioso, con grandes vistas y un sendero muy divertido en el que prácticamente no hace falta echar pie a tierra. Parece mentira lo rápido que llegamos al collado de Muñagane…con lo que nos ha costado subir!

Gran descenso desde allá arriba / #planbe

Gran descenso desde allá arriba / #planbe

Una vez que llegamos a este cruce cerramos el círculo que hemos trazado alrededor del macizo del Ganekogorta, habiendo coronado su cima. Continuamos bajando por el mismo camino por el que habíamos subido horas antes, más juguetón en bajada que en subida evidentemente, y llegamos de nuevo al collado de Pastorenkorta.

Cogemos un poco de aire después del traqueteo y dejamos que se recuperen un poco los antebrazos. Una vez superada la barrera metálica, ya solo queda seguir por pista y asfalto hasta Mendikosolo para disfrutar de una revitalizante barbacoa.

lotina

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