Si crees que las cumbres y las largas ascensiones no son lo tuyo pero no quieres renunciar al contacto con la naturaleza, te recomendamos la siguiente ruta por la Zona Minera de Bizkaia, en los Montes de Triano.

Dejamos atrás el barrio de La Arboleda y aparcamos en el parking del Centro de Interpretación Ambiental Peñas Negras. Esta instalación también dispone de una zona recreativa con terraza, bary un museo museo al aire libre formado por varias piezas restauradas de antiguas explotaciones mineras. Además, desde este punto comienzan varias rutas balizadas por la zona.

Panel informativo en el inicio de la ruta 4 / #planbe

Panel informativo en el inicio de la ruta 4 / #planbe

Para el paseo de hoy elegimos el itinerario 4, asociado a las balizas de color morado. Desde el mismo aparcamiento comenzamos la ruta echando un vistazo al panel informativo. Una primera cuestecilla por tierra nos coloca en la pista. En el primer cruce que encontramos nos desviamos por nuestra derecha para empezar a ganar metros. Tras coger un poco de altura, a nuestra derecha se abre una gran panorámica.

Vistas hacia el mar / #planbe

Vistas hacia el mar / #planbe

Giramos hacia el sur rodeando la cima de la Peña Pastores (673 m) en busca de las antiguas minas. La pista sigue siendo cómoda, más aún ahora que estamos descendiendo. Pasamos junto a la fuente de Peña Pastores y continuamos hasta que llegamos al antiguo poblado minero de El Sauco. Todavía se pueden encontrar algunas casa, el antiguo edificio de oficinas y cooperativa de la mina, una placa en recuerdo de los mineros…Lo mejor es darse una vuelta por la zona e investigar un poco.

Panel conmemorativo en El Sauco / #planbe

Panel conmemorativo en El Sauco / #planbe

De nuevo en marcha, avanzamos hasta que encontramos una señal que nos desvía a nuestra derecha para llegar en descenso a la Cueva de la Magdalena o de Urallaga. Se trata del acceso a la antigua mina Pepita, mina de hierro entre los siglos XIX y XX, en cuya entrada encontraremos a mano izquierda la Ermita de Nuestra Señora Magdalena (s. XVIII), protectora de los mineros. Seguimos el camino principal y en seguida nos situamos en la boca de la cueva, bajo el arco de Urallaga. Una gran abertura de 33 metros de ancho y alrededor de 15 de alto en la ladera de Grumeran nos invita a entrar y explorarla.

Cueva de la Magdalena / #planbe

Cueva de la Magdalena / #planbe

Encendemos los frontales y nos adentramos en la oscuridad con prudencia, siguiendo el antiguo trazado de los raíles para las vagonetas. El recorrido es sencillo, amplio y con buen firme. Llegado un punto a unos 200 metros el avance se complica y nos damos media vuelta, no sin antes descubrir con sorpresa un coqueto Belén en un hueco de la pared.

De vuelta en la entrada, la ermita a la derecha / #planbe

De vuelta en la entrada, la ermita a la derecha / #planbe

De nuevo en la entrada, debemos volver a subir hasta el desvío. Esta vez seguimos un sendero diferente, subiendo directamente por la ladera de nuestra derecha y enlazando rápidamente con el camino por el que habíamos bajado. Ya en el cruce, seguimos la pista mientras vamos cerrando la circular. Abandonamos el actual camino ancho para seguir un sendero a nuestra izquierda, hasta que gira a la derecha introduciéndose entre las rocas.

Abandonar el sendero en el desvío a la derecha / #planbe

Abandonar el sendero en el desvío a la derecha / #planbe

Nos dirigimos hacia el collado de la Breña, entre el Pico Mayor y El Cuadro, al que llegamos sin problemas atravesando una campa. Finalmente, caminamos por pista ancha descendiendo hacia Peñas Negras y terminando este bonito paseo apto para todos los públicos.

Caminando hacia el collado / #planbe

Caminando hacia el collado / #planbe

Para poner la guinda a la jornada, nada mejor que una cañita y llenar el estómago con las ricas alubias que preparan en los famosos restaurantes de La Arboleda. Reservad con antelación porque suelen estar bastante solicitados.

PD: Como curiosidad, esta cueva tiene varias historias a su alrededor. Según cuenta el escritor Antonio Trueba en una de sus crónicas, una vieja leyenda dice que en esta cueva lloraba y gritaba el suicida Almanegra por estar condenado a vivir eternamente en la oscuridad de la caverna. También cuenta que el motivo por el que se construyó la ermita fue a petición de los padres de una joven que tenía por nombre Magdalena y a la que un milagro salvó de caer por el precipicio que hace la cueva cuando intentaba suicidarse por desamor.

Try, Comment & Share

>> Comparte si te gusta, hazlo si te animas


css.php